Postres italianos Barcelona: guía | Spaccanapoli

Babà napolitano y tiramisú caseros, postres italianos en Barcelona servidos en Spaccanapoli

Postres italianos en Barcelona: la guía dulce que va más allá del tiramisú

Los postres italianos en Barcelona tienen un problema: casi todo el mundo se queda en el tiramisú. Y no es que el tiramisú esté mal, todo lo contrario. Pero pensar que la pastelería italiana empieza y termina ahí es como decir que la cocina española es solo la tortilla. Hay un mundo dulce enorme, sobre todo si te vas al sur, hasta Nápoles.

Si buscas postres italianos en Barcelona que valgan de verdad la pena, esta es tu guía. Te contamos cuáles pedir, en qué te tienes que fijar y por qué en Spaccanapoli le damos tanta importancia al final de la carta como al principio. Spoiler: el babà napolitano nos ha costado años de ajustar.

Tiramisú de verdad: por qué la mayoría no lo hace bien

Empecemos por el rey. El tiramisú bueno se reconoce por lo que no lleva: nata montada, gelatina, cacao industrial, savoiardis blandengues. Un tiramisú clásico son cinco ingredientes contados: mascarpone, huevos, azúcar, café espresso fuerte, savoiardi y cacao amargo por encima. Punto.

En Barcelona hay dos escuelas cruzadas: la del tiramisú "seguro" que se sostiene solo con nata y gelatina, y la del clásico que se derrite un poco en el plato porque está hecho con crema al mascarpone montada con huevo. El de verdad tiembla. Si el tuyo llega tieso como un flan, sospecha.

Otras banderas rojas: café flojo, savoiardi excesivamente empapados (tienen que absorber café, no naufragar en él), y capas gruesas de cacao dulce en polvo tipo Cola-Cao. El cacao de encima tiene que ser amargo y en cantidad justa.

Babà napolitano: el postre que casi nadie conoce (y todos deberían pedir)

Si tuviéramos que elegir un solo postre representativo de Nápoles, sería el babà. Es un bizcocho fermentado con levadura madre, tipo brioche, empapado en un almíbar caliente de ron. Se come blando, jugoso, con un ligero borrachín adulto pero elegante. Nada que ver con las bizcochoras empapadas de licor barato de repostería industrial.

El babà original se elabora durante dos días: primer día para el amasado y la fermentación larga, segundo para el horneado y el bagno di rum. Un buen babà tiene la miga fibrosa, se moja pero no se deshace, y deja ese aroma de vainilla y ron que no se olvida.

Se puede pedir solo, con una crema pasticcera por dentro o con nata montada a mano y fresas. Nuestro consejo si es tu primera vez: pídelo al naturale, sin acompañamientos. Así lo pruebas como se toma en las pastelerías del centro de Nápoles.

Cannoli, sfogliatella y panna cotta: los otros clásicos que sí valen la pena

La pastelería italiana da para escribir una tesis, pero en un restaurante italiano en Barcelona hay tres postres más que deberían estar bien hechos si el sitio se toma en serio:

         

Cómo saber si un restaurante italiano en Barcelona hace los postres en casa

La pregunta más útil que puedes hacer en un restaurante italiano es también la más incómoda: ¿los postres son caseros?. La respuesta te dice más que veinte reseñas de Google.

Señales de que sí lo son:

           

Si en cambio ves postres genéricos, tarrinas selladas y sabores idénticos a los del sitio de la esquina, mala señal. La pastelería industrial ha inundado la restauración y muchos "restaurantes italianos" en Barcelona son solo pizzerías con cámara de descongelar.

Dónde probar los mejores postres italianos en Barcelona: nuestros dos locales

En Spaccanapoli nos tomamos la parte dulce muy en serio, quizá porque somos napolitanos y en Nápoles el postre no es un extra: es parte de la comida. Todos nuestros postres se hacen en casa, con recetas de familia y ajustadas a lo que se puede conseguir de calidad aquí.

En carta vas a encontrar el tiramisù della casa con huevo pasteurizado y mascarpone italiano, el babà al rum con almíbar de caña, cannoli de ricotta rellenos al momento, panna cotta con coulis de temporada y, cuando toca, sfogliatella riccia o delizia al limone. Nada dura más de 24 horas en cocina.

Puedes venir a probarlos a cualquiera de nuestros dos locales:

       

Un consejo final del pizzaiolo reconvertido en pastaio: no compartas el babà. Que cada uno pida el suyo. Ya nos darás las gracias.

Reserva mesa y termina bien

Si vienes a un restaurante italiano en Barcelona, no dejes los postres italianos como un extra de última hora. En Nápoles el dulce es parte del plan desde que te sientas. Reserva mesa en spaccanapolibcn.es o llámanos directamente:

       

Te esperamos con un babà recién horneado. Y un espresso corto, como se toma en Nápoles.

¿Listo para vivir la experiencia napolitana?

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